Ahora, justo ahora al reloj se le ocurre partir los segundos en dos, cada suspiro se hace canción, la compañía ausencia, y la alegría dolor, poder mirar a estas alturas no sirve, tengo una duda y la guardo aquí entre mis manos, mis palabras son vanas pues a ti no van a llegar, aunque me muera de ganas… ya no debo confiar, me derrito por un abrazo, por un “hola” o un “como estas” desespero por tu rabia, por que alguna vez sentí, lo que te yo ahora te obligo a sufrir.
Si hay un dios, hoy no tiene perdón para mí, si hay razón… entonces que se escriba lento en mi cabeza, una pista quizás, el tiempo dirá, pero no me conformo, que por decisión mía, tu ya no estas.
lunes, 8 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada