lunes, 7 de enero de 2008

Congojas de ensueño

En otro de sus calvarios por la noche,
Como pequeña luciérnaga indagando en lo desconocido,
Ella quiso poder enfrentarse al dolor,
Entonces encaro su pasado.

Y sumida en recuerdos, tirada en el suelo de su habitación se encontraba,
La frescura de la elocuente inconciencia se mezclaba entre las lágrimas,
Y llegaban efímeras, imágenes entre cortadas,
Ella sufría, ella gritaba.

La voz desierta de su inmenso temor comenzó, a relatarle las cosas,
El incienso de cortinas carbonizadas la ahogaba,
Entonces, ella, no pudo escapar,
El sacrificio de aquella niña, de la inocencia, aquella no tenia culpa alguna.

Y al fin sacro impía, se sentó,
Entre remordimiento se mecía,
Y la luz parpadeante quemaba su fría mirada,
La mirada vacía, que la hacia misteriosa, la mirada que la cautivó a quedarse sola.

En un lapso de segundos, un remolino abordo n su cabeza
Mareo sus sentidos,
Y los espejos saltaron de la podrida pared,
Cayeron como lluvia sobre su débil cuerpo.

Ensangrentada se puso de pie,
En su puño apretó algunos de los pedazos de espejo,
Y en encanto de sonrisa,
“con estas heridas, si, con estas, haré el muy crápula placer de sonreírle a la vida”
Se dijo.
 
Melissia. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino